Actualizado en septiembre de 2026 con datos vigentes.
Las Letras del Tesoro son la forma más sencilla y segura que tiene un ahorrador español de poner a trabajar su dinero a corto plazo: le prestas tu capital al Estado a 3, 6, 9 o 12 meses y recibes a vencimiento el valor nominal completo. En la subasta del 1 de septiembre de 2026, la rentabilidad marginal de las Letras a 12 meses se situó en el 2,846 %, su nivel más alto desde septiembre de 2024 y muy competitiva frente a la mayoría de depósitos bancarios. En esta guía vas a ver paso a paso cómo comprarlas, qué plazos existen, cómo tributan ante Hacienda y cuándo encajan mejor que otras alternativas de ahorro como cuentas remuneradas o fondos monetarios.
Qué son las Letras del Tesoro y cómo funcionan
Las Letras del Tesoro son títulos de deuda pública a corto plazo emitidos por el Tesoro Público en nombre del Estado español. Cuando compras una Letra, lo que estás haciendo en la práctica es prestarle dinero al Estado durante un plazo fijo a cambio de recibir, al vencimiento, una cantidad superior a la que pagaste. Esa diferencia entre precio de compra y valor nominal es tu rentabilidad.
A diferencia de un depósito bancario, las Letras no pagan cupones periódicos: se emiten al descuento. Esto significa que pagas hoy un precio inferior al nominal y recuperas el nominal íntegro a vencimiento. Por ejemplo, si compras una Letra a 12 meses con nominal de 1.000 euros y rentabilidad del 2,85 %, pagarías hoy aproximadamente 972 euros y, dentro de un año, el Tesoro te ingresaría 1.000 euros. Los 28 euros de diferencia son el rendimiento bruto antes de impuestos.
El nominal mínimo de inversión es de 1.000 euros y las peticiones se hacen siempre en múltiplos de 1.000. No hay un máximo legal para particulares, lo que convierte a las Letras en una opción razonable tanto para colocar el colchón de un fondo de emergencia como para ahorradores con patrimonios mayores que buscan seguridad.
Plazos disponibles y calendario de subastas
El Tesoro Público emite Letras a 3, 6, 9 y 12 meses. Cada plazo tiene su propia subasta mensual, con un calendario que se publica con antelación en el portal oficial: en septiembre de 2026, las Letras a 6 y 12 meses se subastaron el día 1 y las de 3 y 9 meses están previstas para el 8 de septiembre. Cuanto más largo es el plazo, mayor suele ser la rentabilidad ofrecida, aunque la curva puede aplanarse o incluso invertirse en momentos puntuales del ciclo monetario.
Las subastas funcionan por el sistema holandés modificado: tú decides si pones una petición competitiva (indicando precio máximo dispuesto a pagar) o una petición no competitiva, en la que aceptas el precio medio resultante. Para un inversor particular sin experiencia, la no competitiva es la opción recomendable: te aseguras la adjudicación y obtienes una rentabilidad cercana al tipo marginal.
Rentabilidad de las Letras del Tesoro en 2026
Tras moderarse durante el ciclo de bajadas del BCE, la rentabilidad de las Letras ha vuelto a repuntar en el segundo semestre de 2026 y hoy está en máximos de dos años. Los datos publicados por el Tesoro Público de las últimas subastas marcan estas referencias:
- Letras a 3 meses: tipo de interés medio del 2,39 % en la subasta de agosto de 2026. Próxima referencia, subasta del 8 de septiembre.
- Letras a 6 meses: rentabilidad marginal del 2,512 % en la subasta de agosto de 2026.
- Letras a 9 meses: se sitúan habitualmente entre las referencias de 6 y 12 meses. La cifra se actualiza en la subasta del 8 de septiembre de 2026.
- Letras a 12 meses: rentabilidad marginal del 2,846 % en la subasta del 1 de septiembre de 2026, frente al 2,679 % de agosto y al 2,651 % de mayo. Es el nivel más alto desde septiembre de 2024. En esa subasta el Tesoro colocó 6.495 millones de euros entre los plazos de 6 y 12 meses.
Esta evolución hay que entenderla en su contexto: el Banco Central Europeo puso fin a su ciclo de recortes y subió los tipos 25 puntos básicos el 17 de junio de 2026, manteniéndolos sin cambios el 23 de julio (facilidad de depósito en el 2,25 %, operaciones principales de financiación en el 2,40 % y facilidad marginal de crédito en el 2,65 %). Con el mercado descontando una nueva subida en la reunión del 10 de septiembre de 2026, lo razonable es que la rentabilidad de las Letras siga tensionada al alza a corto plazo. Eso invierte la lógica de hace unos meses: ahora encadenar plazos cortos permite capturar tipos cada vez mayores en cada renovación, mientras que fijar 12 meses te asegura el 2,85 % actual por si el ciclo se agota antes de lo previsto. Puedes verlo con detalle en este análisis sobre cómo afectan los tipos del BCE a tus ahorros.
Cómo comprar Letras del Tesoro paso a paso
Hay tres vías habituales para comprar Letras: directamente en el Tesoro Público, a través de tu banco o broker, y en el mercado secundario. Cada una tiene implicaciones distintas en costes y comodidad.
Opción 1: comprar en el Tesoro Público (la más barata)
Es la vía con menos costes y la que recomienda el propio Tesoro a los pequeños inversores. Necesitas tres cosas: tener nacionalidad española o residencia con NIE, disponer de certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve para identificarte y tener una cuenta corriente abierta en una entidad española donde el Tesoro pueda cargarte el importe y abonarte el vencimiento.
- Accede al portal tesoro.es y entra en el apartado “Servicio de Compra y Venta de Valores”.
- Identifícate con tu certificado digital o con Cl@ve.
- Si es tu primera compra, abre tu cuenta directa indicando la cuenta bancaria de cargo y abono.
- Selecciona el plazo (3, 6, 9 o 12 meses) y el importe nominal (múltiplos de 1.000 euros).
- Marca petición no competitiva salvo que sepas exactamente qué precio máximo quieres ofertar.
- El día de la subasta, el Tesoro te carga el importe efectivo (siempre inferior al nominal por el descuento).
- Al vencimiento recibes el nominal íntegro en la cuenta que indicaste.
El único coste asociado es la comisión por la transferencia de devolución de cupones o nominal: 0,15% del importe, con mínimo de 0,90 € y máximo de 200 €. Para importes habituales de particulares (1.000 a 20.000 €) hablamos de entre 1,50 y 30 €, lo que apenas erosiona la rentabilidad.
Opción 2: comprar a través de tu banco o broker
La mayoría de bancos comerciales (Santander, BBVA, CaixaBank, ING, Openbank, MyInvestor…) permiten contratar Letras del Tesoro desde su banca electrónica. La ventaja es la comodidad: ya tienes la relación abierta y no hay que pelearse con certificados. El inconveniente son las comisiones, que pueden ir del 0,20% al 0,40% sobre el importe invertido más, en algunos casos, una comisión de custodia anual.
Sobre rentabilidades brutas del 2,5 %-2,85 %, una comisión del 0,30% no es despreciable: puede comerse fácilmente un mes de rendimiento. Por eso, si tu objetivo es maximizar la rentabilidad neta y vas a comprar de forma recurrente, suele compensar el esfuerzo inicial de abrir cuenta directa en el Tesoro.
Opción 3: comprar en el mercado secundario
Si no quieres esperar a la próxima subasta o necesitas un plazo distinto al estándar, puedes comprar Letras ya emitidas en el mercado secundario a través de tu broker. El precio refleja la rentabilidad implícita en cada momento y permite operar con flexibilidad, pero las comisiones suelen ser más altas y conviene tener una mínima cultura financiera para entender la cotización.
Fiscalidad de las Letras del Tesoro en España
El rendimiento de las Letras del Tesoro tributa como rendimiento del capital mobiliario dentro de la base imponible del ahorro del IRPF. La diferencia entre lo que pagaste y el nominal recibido es el rendimiento bruto, y se integra junto al resto de intereses, dividendos y rendimientos del ahorro.
Los tramos vigentes en 2026 son (fuente: Agencia Tributaria):
- 19% para los primeros 6.000 euros de rendimientos del ahorro.
- 21% desde 6.000 hasta 50.000 euros.
- 23% desde 50.000 hasta 200.000 euros.
- 27% desde 200.000 hasta 300.000 euros.
- 30% a partir de 300.000 euros.
Una particularidad clave: las Letras del Tesoro no llevan retención en origen cuando las compras directamente en el Tesoro. Es decir, recibes el 100% del nominal a vencimiento y luego declaras el rendimiento en la renta del año siguiente. Si las compras a través de banco, sí puede aplicarse retención. En cualquier caso, conviene apuntar cada compra y vencimiento para no llevarte sorpresas con la fiscalidad de tus inversiones en la próxima declaración.
Letras del Tesoro frente a otras alternativas de ahorro
Las Letras compiten directamente con otros instrumentos de bajo riesgo. La elección depende del horizonte temporal, la fiscalidad personal y el grado de liquidez que necesites.
Letras frente a cuentas remuneradas
Las cuentas remuneradas ofrecen disponibilidad total del dinero y comisiones cero en las mejores ofertas, pero suelen incluir letra pequeña: límites de saldo bonificado, plazos promocionales de 3 a 12 meses o exigencia de nómina domiciliada. Las Letras te aseguran la rentabilidad para todo el plazo, sin sorpresas, pero pierdes liquidez salvo que vendas en mercado secundario.
Letras frente a depósitos a plazo fijo
Los depósitos están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad, lo que aporta seguridad jurídica clara. Las Letras no están cubiertas por el FGD, pero su garantía es el propio Estado español. En la práctica, para importes pequeños y medianos los depósitos pueden tener tipos competitivos puntualmente, pero la banca suele tardar en trasladar las subidas de tipos a sus productos de pasivo, por lo que ahora mismo la oferta tradicional queda por debajo de las Letras una vez descontados los requisitos asociados.
Letras frente a fondos monetarios
Los fondos monetarios invierten precisamente en Letras del Tesoro, pagarés de empresa y deuda muy corta de gran calidad. Te aportan diversificación, liquidez diaria y la posibilidad de traspasar sin tributar entre fondos, pero cobran comisión de gestión (en torno al 0,10%-0,30%) que reduce la rentabilidad respecto a comprar Letras directamente. Para un patrimonio que vas a tocar con frecuencia, el fondo monetario puede ser más operativo; para un dinero que sabes que no vas a necesitar en 12 meses, comprar Letras directamente suele dejarte más céntimos en el bolsillo.
Riesgos y consideraciones antes de invertir
- Riesgo de crédito muy bajo, pero no nulo: la garantía es el Estado español. Sigue siendo uno de los emisores con mejor calificación dentro de la zona euro.
- Riesgo de liquidez: si vendes antes del vencimiento en mercado secundario, el precio puede haber caído si los tipos han subido. Es un riesgo especialmente vivo ahora, con el BCE en un nuevo ciclo de subidas.
- Riesgo de tipo de interés: si fijas hoy un 12 meses y los tipos siguen subiendo, te quedas fuera de rentabilidades mayores; si encadenas plazos de 3 meses y el ciclo se da la vuelta, reinvertirás a tipos menores. No hay opción gratis.
- Riesgo de inflación: es hoy el más relevante. Una rentabilidad nominal del 2,846 % frente a un IPC del 4,3 % interanual en agosto de 2026 (INE) deja una rentabilidad real negativa de en torno al 1,5 %. Las Letras preservan capital nominal, pero no protegen tu poder adquisitivo si la inflación se mantiene en estos niveles.
Errores frecuentes al comprar Letras del Tesoro
- Comprar a través de un banco con comisión del 0,30% cuando vas a invertir cantidades pequeñas: la comisión se come un mes entero de rentabilidad.
- Elegir el plazo sin mirar el ciclo de tipos: con el BCE subiendo, encadenar plazos cortos permite renovar a tipos mayores; con el BCE bajando, fijar 12 meses protege el rendimiento.
- Olvidarse de declarar el rendimiento en la renta del año siguiente al vencimiento.
- Invertir el fondo de emergencia en Letras a 12 meses: pierdes la liquidez inmediata que precisamente debe tener ese dinero.
- Confundir Letras (corto plazo) con Bonos (3-5 años) y Obligaciones (10-30 años), que tienen un perfil de riesgo de tipos muy distinto. Para entender el conjunto, viene bien este recorrido sobre cómo invertir en renta fija desde España.
Lecturas recomendadas para entender la renta fija
Si quieres profundizar más allá de las Letras y entender cómo encajan en una cartera junto a renta variable y otros activos, un clásico imprescindible es «El inversor inteligente» de Benjamin Graham, que dedica varios capítulos a la lógica de los bonos del Estado y al papel defensivo que deben jugar en una cartera bien diseñada.
Preguntas frecuentes sobre las Letras del Tesoro
Conclusión: cuándo encajan las Letras del Tesoro en tu plan
Las Letras del Tesoro son un instrumento útil, pero no son el lugar donde colocar toda tu cartera. Tienen sentido para una parte concreta del ahorro: dinero que sabes que no vas a necesitar a corto plazo y que quieres mantener fuera del riesgo de mercado. Con el 2,846 % marginal de la subasta del 1 de septiembre de 2026 y un IPC del 4,3 %, hay que asumir que hoy conservan capital nominal pero no baten a la inflación: encajan bien para colocar excedentes mientras decides una estrategia más amplia, para construir un “colchón secundario” por encima del fondo de emergencia o para complementar una cartera de inversión a largo plazo con un componente defensivo. Si entiendes su mecánica, los plazos y la fiscalidad, comprarlas directamente en el Tesoro Público es probablemente la decisión más eficiente que puedes tomar para esa parte de tu dinero en 2026.





